Abrir y cerrar la caja
Fondo inicial, entradas y salidas, y el recuento del cierre: esperado, contado y diferencia.
Antes de empezar
Abrir caja no es un trámite: es lo único que hace que al final del día puedas comparar lo que debería haber en el cajón con lo que hay. Sin eso, el efectivo es una cifra que nadie puede cuadrar. Solo puede haber una caja abierta a la vez por sede.Ábrela con el fondo con el que empiezas
El fondo es el cambio que ya está en el cajón antes de la primera venta. Se teclea al abrir y queda apuntado como el primer movimiento del día.
Apunta lo que entra y sale y no es una venta
Pagar al mensajero, sacar dinero para el banco, meter cambio a media tarde. Las ventas se apuntan solas; esto no, y es justo lo que descuadra un arqueo.
Un movimiento no se borra. Si te equivocas, apuntas el contrario. Un libro que se puede editar hacia atrás no sirve para explicar nada.
Al cerrar, cuenta el efectivo
Tentare te dice lo que debería haber y tú tecleas lo que has contado. La diferencia sale en pantalla.
Ese «debería haber» sale del libro, sumando solo el efectivo: fondo inicial, ventas en efectivo y tus entradas y salidas. Un cobro con datáfono o Bizum es una venta, pero no pone un billete en el cajón, así que no cuenta aquí.
Resultado
El arqueo queda guardado con las tres cifras: esperado, contado y diferencia. Una diferencia no es un fallo de Tentare ni algo que disimular — es el número que te dice si falta cambio, si alguien cobró fuera de la Caja o si hubo un despiste, que son tres conversaciones distintas.¿No encuentras lo que buscas?
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