La alumna de siempre compitiendo por su propia plaza
En casi todos los estudios hay un grupo que no cambia: las mismas seis personas, el mismo día, la misma hora, desde hace dos años. Y cada semana tienen que entrar a reservar como si fueran nuevas.
Eso tiene dos costes. El primero es suyo: si un martes se le olvida, pierde su sitio de siempre con alguien que reservó antes. El segundo es tuyo, y es peor — acabas apuntándolas tú a mano, semana tras semana, o guardando plazas de palabra en una lista que solo existe en tu cabeza.
La plaza fija convierte esa costumbre en una regla del sistema: su hueco semanal es suyo y se reserva solo.
Cómo se da una plaza fija
Desde la ficha de la alumna o desde el calendario, eligiendo la clase en la que quieres que entre. El día, la hora y la sala se sacan de esa clase: no se escriben a mano, así que no hay forma de crear una plaza en un hueco donde no hay clase.
Al asignar una cuota a una clienta, Tentare te pregunta si quieres darle también plaza fija. Es el momento en que se decide de verdad, y hasta ahora había que acordarse aparte.
Vacaciones, una lesión, un mes fuera
Se pausa la plaza entre dos fechas. Las clases que ya tenía reservadas en esas fechas se cancelan sin penalización —y si hay alguien en lista de espera, entra en su lugar—, y al llegar el final vuelve sola.
La segunda opción existe para estudios con lista de espera y salas pequeñas, donde un sitio vacío cuatro semanas es dinero parado. La primera es la de siempre, y es la que viene activada.
Qué pasa cuando deja de tener cuota
Una cuota se cancela, se pausa, vence o se cambia por un bono. Su plaza fija sigue guardada y Tentare deja de reservarle clases nuevas. Con las que ya tenía reservadas, eliges entre tres comportamientos:
Las clases que ya pasaron no se tocan nunca: forman parte de su histórico. Y mientras la renovación solo esté pendiente de cobro, su cuota sigue contando como activa — no se le quita nada por un recibo que aún puede cobrarse.
Que la pidan ellas, si tú quieres
De serie, las plazas fijas se dan en recepción. Si lo activas, tus alumnas pueden pedirlas desde su app: la plaza, desde una clase que se repite, o una pausa de la que ya tienen.
Tres situaciones de una semana normal
Lo que hay que tener en cuenta
Y una regla que no se puede saltar: una alumna no puede tener dos plazas fijas en la misma franja. Lo impide la base de datos, así que no depende de que la pantalla lo compruebe bien.
Preguntas frecuentes
Con qué se relaciona
La plaza fija vive encima de tu catálogo de bonos y cuotas —solo funciona con cuota—, reserva con las mismas reglas que las reservas online, libera hueco a la lista de espera cuando cancela, y se ve en el calendario junto a las clases que se repiten.
Paso a paso, en el centro de ayuda: cómo funcionan las plazas fijas.