La diferencia entre plazas vendidas y plazas ocupadas
Una clase con diez reservas y siete personas en la sala no es una clase llena: es una clase en la que tres plazas se quedaron sin nadie y sin nadie a quien ofrecérselas.
Mientras la asistencia no se registra, esa diferencia no existe en ningún sitio. La ocupación que ves en los informes es la de las reservas, tu lista de espera no se entera de que había hueco, y quien falla tres veces seguidas sigue reservando con la misma facilidad que quien no ha faltado nunca.
Y registrarla tiene un problema práctico: casi ningún estudio de Pilates tiene a alguien en recepción a las siete de la mañana. Cualquier sistema que exija un gesto humano en cada clase se abandona en dos semanas.
Cuatro formas, y una de ellas es no hacer nada
La cuarta merece un párrafo porque es la que resuelve el problema de arriba. Si activas el modo sin check-in, quien reservó y no canceló cuenta como asistida cuando la clase termina — no cuando reserva. La diferencia no es cosmética: marcarla al reservar rompería la cancelación normal y permitiría sumar racha y recompensas sin pisar la sala nunca.
Y el modo automático no pisa lo que ya hayáis marcado a mano: si alguien puso «no asistió» desde la lista de asistentes, esa reserva se queda como está.
El pase: por qué caduca
Cuando sí hay alguien leyendo, la alumna enseña un QR desde su móvil. Ese código va firmado y caduca a los dos minutos, renovándose solo mientras tiene la pantalla abierta.
No es exceso de celo. En los estudios que tienen la cerradura conectada, escanear el pase abre la puerta: sin caducidad, una captura de pantalla reenviada por WhatsApp daría acceso al local. Dos minutos deja esa captura inservible antes de que llegue a ningún sitio.
Quién falla, y cuánto de eso importa
Con la asistencia registrada aparece la pregunta útil: ¿de quién puedo fiarme cuando reserva? No se responde con un contador de plantones, porque un contador trata igual a quien falló tres de cuatro veces la semana pasada y a quien falló tres de cuarenta hace tres meses.
Este dato no castiga a nadie por su cuenta: alimenta los avisos del sistema y te sirve para decidir. Si quieres que además tenga consecuencias —perder la sesión, un cargo—, eso se configura aparte, en cancelaciones y no-shows.
Lo que no vas a encontrar aquí
Tampoco es un control de accesos completo: la apertura de puerta funciona a través de una cerradura conectada de terceros, no de un lector propio. Y la asistencia registrada tampoco es un control horario de tu equipo — las horas de las instructoras salen de las clases impartidas, en gestión de instructoras.
Preguntas frecuentes
Lo que hace con esta información el resto del producto —ocupación real, retención, margen por clase— está en informes y rentabilidad.