Control de asistencia para clases de Pilates y yoga Reservar no es venir.

Cada alumna lleva su QR en la app: lo escaneáis en la puerta y Tentare comprueba en ese momento si tiene plaza en su clase. O no escaneáis nada y la asistencia se marca sola. Y entérate de quién reserva y falla antes de que se te note en el aforo.

Lo que ve recepción al escanear
Acceso permitido
Reserva confirmada o plaza fija para la clase de ahora. Si pasáis lista, queda marcada.
Revisar
Pendiente de aprobación, ficha desactivada o un recibo impagado: decide quien escanea.
Acceso denegado
Sin reserva, cancelada, en lista de espera o de otra clase. La pantalla dice por qué.
El QR es siempre el mismo y no lleva sus datos: lo que cambia es su reserva, y eso es lo que se mira.

QR de acceso de cada alumnaMarcado automático al terminarRiesgo de plantón graduado

La diferencia entre plazas vendidas y plazas ocupadas

Una clase con diez reservas y siete personas en la sala no es una clase llena: es una clase en la que tres plazas se quedaron sin nadie y sin nadie a quien ofrecérselas.

Mientras la asistencia no se registra, esa diferencia no existe en ningún sitio. La ocupación que ves en los informes es la de las reservas, tu lista de espera no se entera de que había hueco, y quien falla tres veces seguidas sigue reservando con la misma facilidad que quien no ha faltado nunca.

Y registrarla tiene un problema práctico: casi ningún estudio de Pilates tiene a alguien en recepción a las siete de la mañana. Cualquier sistema que exija un gesto humano en cada clase se abandona en dos semanas.

Cuatro formas, y una de ellas es no hacer nada

Cuatro formas de saber quién vino
01
Enseña su QR
Lo lleva en su app. Lo leéis con la cámara del mostrador y Tentare comprueba su reserva al momento.
Con Kisi, la puerta la abre quien mira
02
La instructora pasa lista
Desde la app del estudio, en su clase: marca quién ha venido en el móvil.
Solo en sus clases
03
Lo marcáis a mano
Desde la lista de asistentes de la clase, como toda la vida.
Siempre disponible
04
No hacéis nada
Si confías en que quien reserva viene, al terminar la clase se marca sola.
Para estudios sin mostrador

La cuarta es la que más se usa en estudios pequeños: no hay nadie en recepción a las 7 de la mañana. Y se marca cuando la clase TERMINA, no al reservar — si no, bastaría con reservar y no ir para seguir sumando racha.

La cuarta merece un párrafo porque es la que resuelve el problema de arriba. Si activas el modo sin check-in, quien reservó y no canceló cuenta como asistida cuando la clase termina — no cuando reserva. La diferencia no es cosmética: marcarla al reservar rompería la cancelación normal y permitiría sumar racha y recompensas sin pisar la sala nunca.

Y el modo automático no pisa lo que ya hayáis marcado a mano: si alguien puso «no asistió» desde la lista de asistentes, esa reserva se queda como está.

El QR dice quién es. Si entra lo decide su reserva

Cada alumna tiene su QR en la app, en su perfil, y es siempre el mismo: no cambia al reservar ni caduca. No lleva su nombre ni sus datos, solo un código que el estudio lee con su sesión.

Lo importante pasa al escanearlo. Tentare mira en ese momento su reserva para la clase de ahora: con reserva confirmada o plaza fija, entra; si está pendiente de aprobación, tiene la ficha desactivada o un recibo impagado, decide quien escanea; sin reserva, con la reserva cancelada o en lista de espera, no entra, y la pantalla dice por qué.

Una captura no basta
Solo sirve si su dueña tiene plaza en ese momento. Quien escanea ve su nombre y su foto, un segundo escaneo avisa de que ya había entrado, y la alumna puede cambiar su QR desde la app si lo ha compartido.
Enseñarlo no marca nada
Marcar la asistencia lo hace el estudio al leerlo, nunca la alumna desde su móvil. La asistencia da recompensas, y lo que da algo no puede otorgárselo quien lo recibe.
La puerta la abre una persona
Con una cerradura Kisi conectada, tras un acceso permitido aparece «Abrir la puerta». El QR no la abre solo: así una captura no abre el estudio con recepción vacía.

Quién falla, y cuánto de eso importa

Con la asistencia registrada aparece la pregunta útil: ¿de quién puedo fiarme cuando reserva? No se responde con un contador de plantones, porque un contador trata igual a quien falló tres de cuatro veces la semana pasada y a quien falló tres de cuarenta hace tres meses.

Quién es probable que no aparezca
Falló 3 de 4 veces, la semana pasadaRiesgo alto
Falló 3 de 40, hace tres mesesRiesgo bajo
Falló 1 de 1, es nuevaRiesgo bajo
Canceló a tiempo 5 vecesNo cuenta
La tercera fila es la que más cuesta acertar y la que más importa: una de una no es un 100 % de riesgo. Un sistema que lo trate así señala a media clase la primera semana y nadie vuelve a mirarlo.

Los porcentajes son ilustrativos; las tres reglas que los separan no lo son. Un plantón de ayer pesa el doble que uno de hace 45 días, cancelar a tiempo nunca cuenta como plantón, y con pocos datos el resultado se acerca a la media del estudio en vez de dispararse.

Este dato no castiga a nadie por su cuenta: alimenta los avisos del sistema y te sirve para decidir. Si quieres que además tenga consecuencias —perder la sesión, un cargo—, eso se configura aparte, en cancelaciones y no-shows.

Lo que no vas a encontrar aquí

No hay pantalla de kiosko en tablet
La que ficha es la persona del mostrador leyendo el QR, no la alumna en un iPad de la entrada. Si tu operativa depende de que la gente fiche sola al entrar, esto no la cubre hoy — y es mejor saberlo antes que descubrirlo el primer lunes.

Tampoco es un control de accesos completo: la apertura de puerta funciona a través de una cerradura conectada de terceros, no de un lector propio. Y la asistencia registrada tampoco es un control horario de tu equipo — las horas de las instructoras salen de las clases impartidas, en gestión de instructoras.

Preguntas frecuentes

¿Hace falta una tablet en la entrada?

No, y no la hay: no existe una pantalla de kiosko donde tu alumna fiche sola. El QR de la alumna lo lee el estudio desde el móvil o el iPad del mostrador, o directamente no se lee nada y la asistencia se marca sola al terminar la clase.

¿Y si mi estudio no tiene a nadie en recepción?

Entonces desactivas «Pasar lista» y listo: quien reserva y no cancela cuenta como asistida cuando la clase termina. Es el modo que usa la mayoría de estudios pequeños, y sigue permitiendo marcar «no asistió» a mano en la excepción puntual.

¿El lector de QR funciona en un iPad?

Sí. Donde el navegador trae lector nativo se usa ese, y donde no —Safari no lo implementa en ninguna versión— entra un lector propio que hace el mismo trabajo. No hay pantalla de «tu navegador no es compatible».

¿Puede alguien colarse con una captura del QR de otra?

El QR solo dice quién es: al escanearlo, Tentare comprueba en ese momento si ella tiene plaza en esa clase, y si no la tiene no entra nadie. Quien escanea ve su nombre y su foto para comparar, un segundo escaneo avisa de que ya había entrado, y la alumna puede generar un QR nuevo desde su app si ha compartido una captura. En los estudios con Kisi la puerta no se abre sola: la abre quien está mirando.

¿Puedo cobrar por no presentarse?

Sí, es opcional y se configura junto al resto de la política de cancelación. Aquí solo se detecta quién no vino; qué haces con esa información se decide en cancelaciones y no-shows.

Lo que hace con esta información el resto del producto —ocupación real, retención, margen por clase— está en informes y rentabilidad.

Empieza sin escanear nada

Deja el marcado automático puesto y empieza a escanear QR el día que tengas a alguien en la puerta.

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