Tu equipo

Quién puede dar qué, y cuándo.

Disponibilidad, vacaciones, horas y tarifas de cada instructora en un sitio. Los mismos datos con los que cuadras el horario son los que cubren una baja sola.

Pantalla de equipo de Tentare con las instructoras del estudio
Tu equipo, con el rol de cada una y lo que cobra por hora.

Disponibilidad y bloqueosTarifa por hora y liquidaciónAviso de dependencia

El dato que suele vivir en la cabeza de alguien

Quién puede dar reformer, quién solo mat, quién no puede los jueves por la tarde y quién está de vacaciones en agosto. En la mayoría de estudios eso no está escrito en ningún sitio: está en la memoria de la propietaria.

Funciona hasta que hace falta a las once de la noche, o hasta que la propietaria está de baja, o hasta que el estudio crece lo suficiente como para que no quepa en una cabeza. Y el momento en que falla es siempre el peor.

Escribirlo una vez es lo que convierte «tengo que pensar a quién llamo» en algo que el sistema ya sabe.

Disponibilidad: la ventana semanal y sus excepciones

La disponibilidad de Marta
LMXJVS08–1212–1616–21×
DisponibleBloqueo del jueves

Cada instructora tiene una ventana semanal —los tramos en los que puede trabajar— y encima de ella dos tipos de excepción para lo que no se repite:

TipoQué significaEjemplo
Ventana semanalSu horario habitual, día y franjaLunes a viernes de 8 a 12
Excepción «extra»Puede ese día concreto aunque no sea su franjaEl sábado del taller
Excepción «bloqueo»No puede ese día o esa franjaCita médica del jueves

Las vacaciones y las bajas se convierten en bloqueos de los días que ocupan, así que no hay dos sistemas paralelos que puedan contradecirse: una sola tabla decide si alguien está disponible.

La propia instructora puede mantener esto al día desde su móvil sin pedirte nada, que es lo que hace que el dato siga siendo cierto dentro de tres meses.

Quién ve qué

Un estudio con recepción y varias instructoras no puede trabajar con un único usuario compartido. Hay cuatro roles con alcances distintos, y la separación no es cosmética.

Cuatro roles, cuatro alcances
Propietaria
Todo, incluido dinero y facturación
Configura el estudio
Gerencia
Gestiona calendario, equipo y clientas
Fija tarifas
Recepción
Mostrador: reservas, cobros y altas
Sin acceso al detalle de salud
Instructora
Sus clases y su ficha
Lee su tarifa; nunca la escribe

El límite real no es lo que se enseña en pantalla, sino lo que la base de datos deja leer y escribir a cada rol. Una instructora no puede sacar la tarifa de una compañera aunque supiera dónde mirar: su ficha salarial vive en una tabla aparte precisamente por eso.

Dos casos concretos por los que esto importa: recepción no ve el detalle de salud de una alumna —lo necesita quien da la clase, no quien cobra—, y una instructora no puede crear ni borrar clases de otras, solo editar las suyas.

Horas, tarifas y liquidación

Las clases impartidas ya están registradas; lo que faltaba era convertirlas en un número. Cada instructora tiene su tarifa por hora y la liquidación mensual se calcula desde las clases que realmente dio.

La tarifa la fijas tú
Propietaria y gerencia la escriben. La instructora la lee, y solo la suya.
Guardada aparte a propósito
No es un campo más de su ficha: la ficha es visible para el equipo y un dato salarial ahí se filtraría.
Liquidación mensual
Horas impartidas por tarifa, listo para pasarlo a tu gestoría.
Rendimiento por instructora
Ocupación y asistencia de sus clases, para hablar con datos y no con sensaciones.
No es un software de nóminas
Calcula lo que corresponde pagar y lo deja listo; no genera nóminas ni ejecuta transferencias. El pago sigue haciéndose donde lo haces hoy.

El riesgo que no se ve hasta que se va

Hay un dato que ningún estudio mira hasta que es tarde: qué parte del horario depende de una sola persona. No es un problema mientras esa persona esté — y es un problema muy serio la semana en que avisa de que se va.

Cuánto depende tu estudio de una sola persona
Marta52 % de las clases
Lucía24 % de las clases
Nora16 % de las clases
Elena8 % de las clases

Se recalcula una vez por semana y avisa cuando la concentración sube. No es un juicio sobre nadie: es la respuesta a «si esta persona se va en septiembre, ¿qué pasa con mi horario?».

Verlo a tiempo da margen para repartir formatos, meter a otra instructora en las clases que solo lleva una, o simplemente saber a qué te expones. Es información para decidir, no una alarma.

Y de aquí sale la cobertura de bajas

Todo lo anterior tiene una consecuencia directa: cuando alguien no puede dar su clase, el sistema ya sabe quién puede cubrirla sin preguntarte nada. Esa es la parte que más se nota, y tiene su propia página en sustituciones.

Preguntas frecuentes

Saca de tu cabeza el horario de tu equipo

Da de alta a tus instructoras con su disponibilidad y deja de ser el único sitio donde vive esa información.

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