Plazas que se pierden

La plaza vacía de las 19:00.

Alguien cancela veinte minutos antes y esa plaza ya no la ocupa nadie. Aquí decides qué pasa con su sesión, con el hueco y —si quieres— con su tarjeta.

La ventana de cancelación
SE ABRE LA RESERVAEMPIEZA LA CLASE
Cancelación a tiempo
Recupera su sesión y hay margen para llenar el hueco.
Cancelación tardía
Pierde la sesión, y el hueco probablemente ya no se cubre.

Las horas las pones tú, y pueden ser distintas por tipo de clase: el reformer suele cerrarse antes que el mat.

Ventana por tipo de claseDevolución de bono configurablePenalización opcional

Cancelar tarde no es lo mismo que cancelar

Una alumna que avisa el día antes te deja tiempo para llenar el hueco. Una que avisa veinte minutos antes te deja una plaza vacía y una clase que ya no puede crecer.

Todos los estudios lo saben y casi ninguno lo aplica, porque aplicarlo a mano significa acordarse de quién canceló cuándo, y tener esa conversación incómoda una por una. El resultado habitual es una política escrita en las condiciones que no se cumple nunca — que es peor que no tenerla, porque las que sí la respetan ven que a las demás no les pasa nada.

Lo que hace falta no es más dureza: es que la regla se aplique sola y por igual, y que quede claro por escrito qué pasó en cada caso.

La ventana: dónde pones la línea

Es el único ajuste imprescindible. Antes de la línea, cancelar es gratis; después, tiene consecuencias. Las horas las decides tú y pueden ser distintas por tipo de clase — es habitual cerrar el reformer con más antelación que el mat, porque encontrar quien lo cubra cuesta más.

A partir de ahí, lo que cambia es qué pasa con su sesión. Y ahí hay más casos de los que parece.

Qué pasa con su bono

Todo esto lo hace ella, desde su portal, dentro de la ventana que tú configuraste — no un paso de mostrador que tengas que resolver a mano. Cancela, ve si recupera la sesión, y si tiene plaza fija, la pausa o la retoma cuando quiera. A ti te llega hecho, no por hacer.

Quién recupera su sesión y quién no
Qué ha pasadoSu bonoSu plaza
Cancela dentro de plazoSe le devuelveSe libera y se ofrece a la lista de espera
Cancela fuera de plazoNo se le devuelve, salvo que tú lo permitasSe libera igualmente — la clase no se queda a medias por castigarla
No se presentaYa estaba consumidoNadie la ocupó: es el caso más caro
Cancela una plaza fijaNunca se descontó — recibe una recuperaciónSe libera
Cancelas tú la clase enteraNo se devuelve por defecto
La clase se cae por falta de genteSe devuelve, siempre

Las dos últimas filas son la misma acción vista desde dos sitios, y por eso se comportan distinto: si cancelas tú una clase, es tu decisión; si se cae sola por no llegar al mínimo, no es decisión de nadie — y entonces el bono vuelve.

Fíjate en dos filas. La primera: una cancelación tardía no le devuelve la sesión, pero sí libera la plaza. Son decisiones separadas a propósito; castigar a quien canceló tarde no debería costarte además la plaza.

La segunda: si eres tú quien cancela una clase, el bono no vuelve por defecto —es tu decisión y la gestionas como quieras—, pero si la clase se cae sola por no llegar al mínimo de asistentes, el bono siempre se devuelve. Esa no es decisión de nadie, y no puede pagarla la alumna.

Una plaza fija no devuelve bono, devuelve recuperación
Porque nunca consumió uno: sus reservas se crean solas cada semana sin descontar sesiones. Su compensación es un crédito con fecha de caducidad. Sin esa distinción, cancelar una plaza fija regalaría las dos cosas a la vez.

Y si quieres, cobrar por la plaza perdida

Esto es opcional y viene apagado. Puedes fijar un importe por cancelación tardía y por no presentarse, con la tarjeta que la socia ya tiene guardada. Antes de que se cobre nada, el sistema comprueba tres cosas.

Que haya con qué cobrar
Sin tarjeta guardada no se intenta y queda anotado.
Que haya consentido
Sus condiciones aceptadas tienen que incluir esta cláusula.
Que lo apruebes tú
Salvo que hayas puesto el cobro en automático.
Por qué una penalización acabó cobrándose — o no
Detectada
Se registra en el momento de cancelar o de marcar el no-show, no en un barrido posterior.
Sin tarjeta guardada
No hay con qué cobrar. Queda anotado.
Sin consentimiento vigente
No aceptó unas condiciones que incluyeran esta cláusula. No se cobra.
Revertida
Marcaste el no-show por error y lo deshiciste.
Pendiente de aprobación
El modo por defecto: aparece en tu panel y se cobra si tú lo apruebas.
Recibo creado
Se ha emitido el cargo.
Cobrada / Fallida
Resultado real del cobro, con su factura si entró.

Las tres filas grises no son errores: son las razones por las que el sistema decidió NO cobrar. Viven como estado propio y no como una línea de log, porque cuando una socia pregunte «¿por qué a mí sí y a ella no?» hay que poder responder.

El guard de consentimiento merece un párrafo. No se guarda «versión 3 de los términos»: se guarda el texto completo que la socia aceptó. Así, en cuanto activas la penalización y la cláusula entra en tus condiciones, todas tus alumnas actuales dejan de tener consentimiento vigente para esto — automáticamente, sin que tengas que revisar una lista— y vuelven a tenerlo cuando aceptan el texto nuevo. Es la diferencia entre poder demostrar qué aceptó cada una y suponerlo.

Hay cancelaciones que nunca penalizan, por construcción
Si el sistema corta una clase por riesgo de que no vaya nadie, o si cancelas una serie entera desde el panel, esas cancelaciones no pasan por el camino que detecta penalizaciones. No hace falta que te acuerdes de desactivar nada: no pueden generar un cargo.

El problema contrario: la clase que sale con dos

Cancelar tarde no es el único agujero. También está la clase que se sostiene con tres personas y a la que le pagas la hora completa a una instructora. Puedes fijar un mínimo de asistentes: si dos horas antes no se alcanza, la sesión se cancela sola, se avisa a quien había reservado y se le devuelve su sesión.

Dos horas fijas, no configurable. Es el margen que deja a la gente reorganizarse sin dejar de ser un aviso con tiempo — y como la regla es opcional, quien la activa ya sabe lo que implica.

Si tu problema es más de fondo —franjas que van medio vacías todas las semanas— eso no se arregla cancelando, se arregla mirando los números: está en informes y rentabilidad, y la guía reduce las cancelaciones de última hora entra en las tácticas.

Preguntas frecuentes

Empieza solo por la ventana

Fija las horas de cancelación y decide si la sesión vuelve o no. Lo demás lo activas si te hace falta.

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