Cuando alguien cancela, la plaza se ofrece sola a la siguiente de la cola. Y si le das un plazo para aceptar, no acabas metiendo a nadie en una clase de la que no se ha enterado.
La plaza se confirma sola a la primera de la cola. Rápido, y nadie se queda sin cubrir el hueco.
Con plazo
Oferta con tiempo para aceptar
Evita meter a alguien en una clase de dentro de una hora sin que se haya enterado — y que después no aparezca.
Promoción automática · Oferta con plazo · Sin consumir bono hasta confirmar
Una plaza vacía en una clase llena es dinero tirado
Es la peor combinación posible: tienes gente que quería entrar y una plaza que se quedó libre a las diez de la noche. Nadie las juntó a tiempo.
Cuando la lista de espera es un mensaje en un grupo, esto pasa cada semana. La alumna cancela tarde, nadie lee el mensaje hasta la mañana siguiente, y para entonces quien estaba esperando ya ha hecho otros planes. La clase sale con nueve de diez, y las dos personas implicadas se quedan con mala sensación.
Lo que arregla esto no es tener una lista. Es que la lista se ejecute sola en el momento exacto en que aparece el hueco.
Qué pasa en los minutos siguientes a una cancelación
Se libera una plaza: qué pasa en los minutos siguientes
1
Alguien cancela
Queda un hueco en una clase que estaba llena.
2
Se busca a la primera de la lista
Por orden de apuntada. No es una rifa.
3
Se le abre una oferta con plazo
Recibe el aviso en el móvil con el tiempo que tiene para aceptar. Su sitio en la cola no se toca todavía.
4a
Acepta → plaza confirmada
Se le descuenta el bono en ese momento, no antes.
4b
No responde → pierde el sitio
Y la oferta pasa a la siguiente. Es duro a propósito: si volviera al final de la cola, la clase se quedaría vacía mientras la lista da vueltas.
Sin plazo configurado, la primera de la cola entra directamente y se acabó. Con plazo, el sistema le abre una oferta y espera — y si no responde, la pierde y se la ofrece a la siguiente.
Hay una decisión importante en el paso 4a: el bono se descuenta al aceptar, no al ofrecer. Si se descontara antes, una oferta que caduca dejaría a la alumna con una sesión menos y sin clase, y tú tendrías que devolvérsela a mano.
Con plazo o sin plazo: cuál te conviene
Las dos formas son válidas y sirven para estudios distintos. La pregunta que las separa es qué te duele más: que la plaza tarde en llenarse o que alguien no aparezca.
Promoción instantánea
La plaza se confirma sola a la primera de la cola. El hueco se cubre al segundo. El riesgo es que se encuentre reservada en una clase de dentro de una hora sin haberlo mirado — y no aparezca.
Oferta con plazo
Se le pregunta antes de meterla. Tarda un poco más en cubrirse, pero quien entra sabe que entra. Mejor si tienes penalización por no presentarse o si tus clases son de aforo pequeño.
El plazo se configura por tipo de clase, heredando del estudio: puedes dar dos horas en el reformer y dejar el mat en promoción instantánea. Las reglas completas de reserva y cancelación están en reservas online.
Tres noches distintas
22:10
Cancelación de la noche anterior
Se libera una plaza del reformer de las 19:00 de mañana. La primera de la cola recibe el aviso y acepta a la mañana siguiente, dentro de plazo. La clase sale llena.
18:05
Cancelación a una hora de la clase
Con plazo corto, la primera no contesta y la oferta pasa a la segunda, que sí. Sin ese salto automático, esa plaza se habría quedado vacía.
Sábado
Nadie acepta
La cola se agota sin respuesta y la clase sale con una plaza libre. No hay magia: lo que evita el sistema es que además nadie se hubiera enterado.
Lo que hay que tener en cuenta
La oferta caduca en pasadas periódicas, no al segundo exacto
El proceso que revisa las ofertas vencidas corre cada pocos minutos. Eso significa que una oferta puede tardar un poco más de lo que marca su plazo en pasar a la siguiente persona. Es una decisión de consumo consciente: revisar cada minuto una tabla que casi siempre está vacía multiplica el coste sin mejorar nada que se note.
Y una regla que no se puede saltar: una plaza en espera nunca ocupa aforo. Si la clase tiene diez plazas y hay tres personas en cola, siguen siendo diez plazas ocupadas, no trece.
Preguntas frecuentes
Que ninguna plaza se quede sin cubrir
Activa la lista de espera y decide, clase por clase, si prefieres velocidad o confirmación.