Dos centros no son dos negocios, ni son uno solo
Abrir una segunda sede rompe el software que te funcionaba. Con dos cuentas separadas, tu equipo tiene dos contraseñas y tú configuras todo dos veces. Con una cuenta compartida, cualquiera ve los datos de las alumnas del otro centro.
Lo que hace falta es una línea bien puesta: lo que es de cada sede se queda en su sede, y lo que es de la marca se configura una vez. Y sobre todo, que en ningún momento tengas dudas de en qué centro estás actuando — cancelar una clase o cobrar creyendo que estabas en el otro es el error caro de una cadena.
Dónde está la línea
El aislamiento no es una preferencia de interfaz: está en la base de datos. Cada sede solo puede leer sus propios datos, y eso se cumple igual desde el panel, desde el portal de las alumnas o desde cualquier otra vía. Es el mismo mecanismo que separa a un estudio de otro, aplicado dentro de tu propia cadena.
Y a la vista: el nombre de la sede activa aparece siempre en el panel. Con un solo centro no se pinta nada —no hay ambigüedad que resolver— pero en cuanto hay dos, está permanentemente delante.
La instructora que trabaja en dos sitios
Es el caso que más se complica en el software genérico, y el que decide si una cadena funciona. Tu instructora de los martes en Gràcia también da clase en Sant Cugat los jueves, con otra tarifa y otro nivel de responsabilidad.
Cada sede tiene su propia ficha de esa persona, con su rol, su tarifa y su disponibilidad. Lo único que las une es su cuenta, para que entre una sola vez y cambie de centro desde su propio selector —viendo el rol que tiene en cada uno, para que no le sorprenda un cambio de permisos.
Y hay una consecuencia práctica: las sustituciones no cruzan de sede. Cuando alguien no puede dar una clase en Gràcia, se buscan candidatas de Gràcia. Es lo correcto —la disponibilidad y los desplazamientos son reales— y sale gratis: el motor de sustituciones trabaja con la ficha de esa sede.
Lo que sí se comparte
Lo que todavía no hace
Tampoco hay traspaso de alumnas entre centros ni bonos que sirvan en varias sedes: cada centro es una base independiente. Y las recomendaciones del Centro de Control se calculan por sede, con los datos de esa sede — no hay un análisis de cadena que compare unos centros con otros.
Nada de esto es un impedimento para operar dos o tres centros; es la diferencia entre gestionar varias sedes con un solo acceso y tener una consola de cadena. Lo primero está; lo segundo, no.
Preguntas frecuentes
¿Veo las dos sedes a la vez en una misma pantalla?
No. Trabajas en una sede cada vez y cambias con el selector, que lleva el nombre siempre a la vista. No hay hoy un panel agregado que sume las cifras de todos los centros; si eso es lo que necesitas, conviene saberlo antes de contratar.
¿Una alumna de una sede puede reservar en la otra?
No con la misma ficha: los datos de alumnas no cruzan de centro. Cada sede tiene su propia base y su propio portal. Es la contrapartida del aislamiento, que es lo que impide que un fallo en una sede exponga los datos de la otra.
¿Puedo tener a la misma instructora en dos centros?
Sí, y con condiciones distintas en cada uno: rol, tarifa por hora y disponibilidad propias. Entra una sola vez con su cuenta y cambia de sede desde su selector.
¿Pago una suscripción por cada centro?
No: el plan Cadena cubre varios centros bajo la misma suscripción. Puedes ver el precio en la página de precios, que es público como el resto.
¿Y si abro una tercera sede más adelante?
Se añade sin tocar las existentes. Lo que ya esté configurado a nivel de cadena —el menú, la pantalla de inicio— lo hereda; lo que es de sede se configura desde cero, que es lo esperable en un centro nuevo.
Cómo se protegen los datos de cada sede está en seguridad, y el precio del plan Cadena, en precios.