Veri*Factu nativo · Numeración a prueba de carreras · Cierre anual para la gestoría
Qué cambió en España, en una página
La Ley Antifraude (Real Decreto 1007/2023) exige que el software de facturación no pueda ocultar, modificar ni eliminar una venta después de emitirla. No es una recomendación: es un requisito sobre la herramienta, no sobre ti.
Para un estudio de Pilates eso descarta de golpe lo que muchos siguen usando: una plantilla de Word, una hoja de cálculo con la numeración a mano, o un software extranjero que emite recibos pero no facturas españolas. Todos comparten el mismo defecto — se pueden editar después.
Lo que resuelve Veri*Factu es exactamente eso: cada factura queda encadenada a la anterior mediante una huella criptográfica, y lleva un QR con el que cualquiera puede cotejarla en la sede electrónica de la AEAT. Si quieres el detalle normativo con fuentes, está en la guía facturación electrónica para estudios en España.
Del cobro a la factura, sin pasos intermedios
La relación entre cobros y facturas es donde la mayoría de estudios pierde horas: se cobra en un sitio y se factura en otro, y a fin de mes hay que cuadrar los dos. Aquí es una sola cosa. Un recibo que pasa a cobrado dispara su factura.
Del cobro a la factura sellada
01
Se cobra
Tarjeta, SEPA o cobro de mostrador. El recibo pasa a COBRADO.
02
Se reserva el número
Correlativo, con bloqueo por estudio: dos cobros a la vez no pueden partir la serie.
03
Se calcula la huella
SHA-256 de los datos fiscales encadenados con la huella de la factura anterior.
04
Se firma y se transmite
Fiskaly SIGN ES firma con certificado y envía el registro a la AEAT.
05
Queda el QR
Impreso en la factura, para cotejarla en la sede electrónica.
Las tres primeras etapas ocurren siempre, con Fiskaly configurado o sin él. Si la firma externa falla, la factura conserva su número y su huella: nunca se pierde ni se queda a medias.
La reserva del número tiene más miga de la que parece. Dos cobros que caen en el mismo segundo —el webhook de un adeudo SEPA confirmado y una venta de mostrador, por ejemplo— podrían coger el mismo número o partir la cadena en dos. Por eso la numeración pasa por un bloqueo por estudio y una restricción de unicidad en la base de datos: el fallo no puede ocurrir, no es que sea improbable.
Qué es exactamente la huella
Es un SHA-256 calculado sobre los datos fiscales de la factura —NIF del emisor, número y serie, fecha, tipo, cuota de IVA, importe total— más la huella de la factura anterior, concatenados en el orden exacto que fija la AEAT. Ese orden no es un detalle de estilo: si cambias el orden de dos campos, el resultado deja de coincidir con el que Hacienda espera.
Por qué una factura ya no se puede tocar
2026/0041Huella9F2C…A104
2026/0042Huella4B7E…C9D2incluye 9F2C…A104
2026/0043Huella1D80…77FAincluye 4B7E…C9D2
Cada huella se calcula sobre los datos fiscales de la factura MÁS la huella de la anterior. Cambiar un importe de hace tres meses invalidaría todas las posteriores — y eso es exactamente lo que la Ley Antifraude persigue.
La misma mecánica se aplica a las anulaciones, que también entran como registro encadenado. Anular no borra: deja constancia.
Firma y envío a la AEAT
Calcular la huella es la mitad. La otra mitad es firmar el registro con un certificado y transmitirlo. De eso se encarga Fiskaly SIGN ES, un proveedor especializado que gestiona el certificado, encadena por emisor y hace el envío.
Paso
Quién lo hace
Depende de configuración
Numeración correlativa
Tentare
No — siempre
Huella encadenada
Tentare
No — siempre
QR de cotejo AEAT
Tentare
No — siempre
Firma con certificado
Fiskaly SIGN ES
Sí — credenciales del entorno
Transmisión a la AEAT
Fiskaly SIGN ES
Sí — credenciales del entorno
Dónde está el límite, dicho claro
La numeración, la huella y el QR se generan siempre. La firma y la transmisión pasan por un proveedor externo y están condicionadas a que sus credenciales estén activas en el entorno; si esa llamada falla, la factura conserva su número y su huella y no se pierde nada, pero ese registro concreto no habrá llegado a la AEAT hasta que se reintente. Además, esto cubre la vía común: los territorios forales tienen sus propios sistemas y no están incluidos. Nada de esto es asesoramiento fiscal — el encaje con tu situación lo confirma tu asesoría.
Y en enero, el cierre del año
Facturar bien durante doce meses solo sirve si en enero puedes entregar algo. El cierre de año reúne los ingresos y el IVA del ejercicio en un resumen pensado para tu gestoría.
Ingresos del ejercicio
Lo cobrado de verdad, no lo facturado en teoría: las devoluciones se descuentan donde toca.
IVA repercutido
Desglosado, listo para cuadrar con los modelos que presenta tu asesoría.
Envío a la gestoría
El resumen sale por correo, sin que tengas que exportar y adjuntar a mano.
Lo que NO hace
No presenta impuestos ni sustituye a tu asesoría. Prepara los números; presentarlos sigue siendo suyo.
Preguntas frecuentes
Deja de reconstruir el año en enero
Factura desde el primer euro con numeración, huella y QR, y llega a la gestoría con los números ya hechos.